El color script es el mapa emocional de la película en muestras: una fila de frames chicos (o swatches) que cuentan arco de luz y saturación antes del shot final. Estudios lo usan en features; en un corto chileno de 60–90s igual sirve. Si no lo tienes, vas a pelear corrección de color en comp con el cliente preguntando “¿por qué esto se siente frío?”.

Método freelance: (1) Parte de 6–12 keys emocionales, no de 200. (2) Fija temperatura por acto (más frío en conflicto, más cálido en resolución, o al revés si el gag lo pide). (3) Marca saturación máxima en el beat que debe recordar el público. (4) Comparte el strip en PDF/PNG antes de animar: es barato y evita rehacer lighting. Los moodboards de Behance muestran concept art público; el color script es el hermano estricto de ese material.

En producción local, el color script también alinea a ilustrador, animador y editor de sonido: todos ven la curva emocional. No es powerpoint decorativo —es preproducción que se nota en el primer corte.

Fuentes: praxis de preproducción animada (Illusion of Life / pipelines de estudio modernos); adaptar a escala freelance.