El Peneca salió el 23 de noviembre de 1908 bajo el sello Zig-Zag y se convirtió en la revista infantil chilena de referencia durante buena parte del siglo XX. Memoria Chilena documenta su recorrido hasta el cierre en 1960 (2.705 números según fichas enciclopédicas); hubo una breve reedición a inicios de los 70. No era “solo comic”: mezclaba cuentos, pasatiempos, correos de lectores e historietas.

El auge se asocia a la dirección de Elvira Santa Cruz Ossa (“Roxane”) desde 1921: fuentes hablan de tirajes que superaron los 200.000 ejemplares y distribución latinoamericana. Antes, Emilio Vaïsse (Omer Emeth) había empujado una renovación de contenidos. En esas páginas crecieron o colaboraron dibujantes que después marcarían el cómic local —incluida la órbita de Themo Lobos en etapas posteriores de la industria infantil.
Por qué debería importarte si animas hoy
El Peneca enseña ecosistema: una revista no es un post suelto, es hábito semanal. El Club, las secciones fijas, la voz editorial. Cuando marques un canal de motion o un newsletter de craft, estás compitiendo con ese fantasma: la gente vuelve si hay ritual. La placa del Parque del Cómic (Nato / Renato Andrade, 1954) recuerda que la revista tuvo personajes propios dignos de mosaico público.
Fuentes: Memoria Chilena — El Peneca (1908–1960); Wikipedia ES — El Peneca; placa Commons Parque del Comic - El Peneca.jpg.